Anfibios

Son animales ovíparos terrestres que pasan buena parte de su vida en el agua y ponen sus huevos en ella, presentando adaptaciones tanto para la vida terrestre como para la vida acuática.

Clasificación

Los anfibios comprenden dos grupos: los anuros (anfibios sin cola) y los urodelos (anfibios con cola).

  • Los anfibios anuros (ranas y sapos) son anfibios más adaptados al medio terrestre. Carecen de cola. Pueden emitir sonidos (croar) con dos bolsas que tienen a ambos lados de la faringe y que llenan de aire. Sus sonidos sirven para marcar el territorio y atraer a las hembras.
  • Los urodelos (tritones y salamandras) tienen una cola con rebordes a modo de aletas. Los tritones pasan toda su vida en el agua y respiran por branquias. Las salamandras son más terrestres y respiran por pulmones.

Anatomía

Piel

La piel de los principales grupos de anfibios es estructuralmente similar (aunque a diferencia del resto de los anfibios, los gimnofiones poseen escamas dérmicas), siendo permeable al agua, desnuda (no contiene ningún tipo de anexo tegumentario, como pelos o escamas), muy vascularizada y está provista de una multitud de glándulas. La piel lleva a cabo una serie de funciones vitales en los anfibios al protegerlos contra la abrasión y agentes patógenos, colaborar en la respiración (respiración cutánea), absorbiendo y liberando agua y contribuyendo por medio del cambio de pigmentaciones (en algunas especies) y la secreción de sustancias a través de esta, al control de la temperatura corporal. Adicionalmente la piel actúa muchas veces como un medio de defensa o disuasivo contra los depredadores, al poseer una serie de glándulas venenosas o pigmentaciones de advertencia.

En la piel se aprecia ya un carácter típico de los vertebrados terrestres, como lo es la presencia de capas externas muy cornificadas. La piel consta de varias capas y se renueva periódicamente mediante un proceso de muda (siendo esta, por lo general, ingerida​), el cual está controlado por la hipófisis y la tiroides. Los engrosamientos locales son habituales, como es el caso de los anuros del género Bufo, como adaptación a una vida más terrestre. 

Las glándulas cutáneas están más desarrolladas que en los peces, existiendo dos tipos: las glándulas mucosas y las glándulas venenosas.​ Las glándulas mucosas secretan un mucus incoloro y líquido que previene la desecación y mantiene el equilibrio iónico. Se cree, además, que pueden presentar propiedades fungicidas y bactericidas. Las glándulas venenosas tienen una función defensiva como respuesta a la depredación, ya que producen sustancias irritantes o venenosas.

El color de la piel de los anfibios está producido por tres capas de células pigmentarias o cromatóforos. Estas tres capas celulares corresponden a los melanóforos (que ocupan la capa más profunda), los guanóforos (que forman una capa intermedia y contienen muchos gránulos que, por difracción, producen un color verdeazulado) y los lipóforos (amarillos que constituyen la capa más superficial). El cambio de color que experimentan muchas especies está causada por secreciones de la hipófisis. A diferencia de los peces óseos, no existe control directo del sistema nervioso sobre las células pigmentarias y, por lo tanto, el cambio de color es bastante lento.

El color es generalmente críptico, es decir, tiene como finalidad el ocultar o confundir al animal con su entorno. Existe una predominancia de las coloraciones verdosas, sin embargo, diversas especies poseen patrones cromáticos que hacen al animal claramente visible, como es el caso de la salamandra común (Salamandra salamandra) o el de las ranas punta de flecha (Dendrobatidae).​ Estas vistosas coloraciones van asociadas, con frecuencia, a un gran desarrollo de las glándulas venenosas paratoides y, en consecuencia, constituyen una coloración aposemática (o de advertencia) que permite una rápida identificación por parte de posibles depredadores. Muchas ranas al saltar exhiben súbitamente manchas de colores brillantes en sus patas posteriores, lo cual sirve para asustar o sorprender a sus depredadores.​ Como se había hecho mención, la pigmentación sirve, a su vez, como un medio para proteger al animal de los efectos de la luz o, en el caso de los colores oscuros, para facilitar la absorción de calor.

Esqueleto

Cintura

La cintura escapular de los primeros anfibios era casi idéntica a la de sus antecesores los osteolepiformes, salvo por la presencia de un nuevo hueso dérmico, el interclavicular (que se ha perdido en los anfibios modernos). La cintura escapular poseía dos elementos diferenciados, por un lado los elementos derivados endocondrales de la aleta del precursor pisciforme ancestral y que servía para suministrar una superficie de articulación a la extremidad; por otro, un anillo de huesos de origen dérmico (escamas cutáneas) que se habían hundido hacia el interior. 

La cintura pélvica está mucho más desarrollada. En todos los tetrápodos está formada por tres huesos principales: el ilion en posición dorsal y, ventralmente, el pubis en posición anterior y el isquion en posición posterior; en el punto de reunión de estos tres huesos se forma el acetábulo en el que se articula la cabeza del fémur.

Extremidades

Los anuros y los urodelos presentan, por lo general, cuatro extremidades, mientras que las cecilias carecen de ellas. En la mayoría de los anuros las extremidades traseras son alargadas como una adaptación para saltar y nadar.​ La disposición de los huesos y músculos de las extremidades anteriores y posteriores de los tetrápodos es de una constancia sorprendente, a pesar de los diferentes usos a los que se destinan.​ En cada pata hay tres articulaciones: el hombro (o cadera), el codo (o rodilla) y la muñeca (o tobillo).

Las extremidades son de tipo quiridio, donde existe un hueso largo basal (húmero/fémur) que articula en su extremo distal con dos huesos, el radio/tibia y la ulna o cúbito/fíbula o peroné. Estos huesos se articulan en la muñeca o el tobillo con un carpo o un tarso, respectivamente, que consisten, cuando su desarrollo es completo, en tres filas de huesecillos, con tres en la fila proximal, uno en la central y cinco en la distal. Cada uno de estos últimos sostienen un dedo, formado por numerosas falanges.

Aparato digestivo

La boca alcanza gran tamaño, estando, en ocasiones, provista de pequeños dientes débiles. La lengua es carnosa y en algunos grupos está sujeta por su parte anterior y libre por detrás para que pueda ser proyectada al exterior y capturar las presas. Son animales engullidores, puesto que introducen en su tubo digestivo presas sin fragmentación previa.

La cloaca es una cavidad donde desembocan los aparatos digestivo, urinario y reproductor con un único orificio de salida al exterior; se presenta también en los reptiles y en las aves.

Los anfibios poseen un par de fosas nasales que se comunican con la boca y las cuales están provistas de válvulas para impedir el ingreso de agua, contribuyendo, a su vez, con la respiración pulmonar.

Aparato circulatorio y sistema nervioso

Como se ha dicho, los anfibios presentan un estado larvario y un estado adulto, cuya circulación es diferente para cada estado.

En el estado larvario presenta una circulación similar a los peces, de la aorta ventral parten cuatro arterias; tres de ellas van a las branquias, mientras que la otra comunica con los pulmones aún sin desarrollar por lo que lleva sangre desoxigenada.​

En la fase adulta los anfibios (en especial los anuros) pierden las branquias y desarrollan pulmones, y la circulación se vuelve doble por la aparición de una circulación menor y por la circulación mayor ya existente. Presentan un corazón tricameral formado por un ventrículo y dos aurículas, (según los casos, podría considerarse como una única aurícula, total o parcialmente dividida).​ La circulación mayor consiste en un trayecto general por el cuerpo, mientras que la menor realiza un trayecto exclusivamente pulmonar e incompleto, ya que la sangre se mezcla en el ventrículo, y al recorrer el cuerpo contiene una parte oxigenada y otra desoxigenada. Debido a la mezcla entre sangre venosa y sangre arterial, la sangre al salir, del corazón es clasificada mediante una válvula espiral denominada válvula sigmoidea, que se encarga de transportar la sangre oxigenada a órganos y tejidos y la desoxigenada a los pulmones. El funcionamiento de esta válvula es aún desconocida. El sistema nervioso no presenta grandes particularidades con respecto al de los peces.


Reproducción

Los anfibios son dioicos, es decir, poseen sexos separados, existiendo muchos casos de dimorfismo sexual.​ Presentan fecundación interna y externa, siendo en su mayor parte ovíparos.​ La puesta, al no estar los huevos resguardados contra la desecación, se efectúa normalmente en agua dulce y está conformada por una multitud de pequeños huevecillos unidos por una sustancia gelatinosa,​ estando, a su vez, cubiertos por una o más de estas membranas que los protegen de los golpes, de los organismos patógenos y de los depredadores. Los cuidados paternales están presentes en un menor número de especies, al exhibir la gran mayoría una estrategia r respecto a la reproducción. Entre los casos donde se da una estrategia K se pueden nombrar al del sapo de Surinam (Pipa pipa), el de la ranita de Darwin (Rhinoderma darwinii)​ o el de las especies del género Rheobatrachus.
 
 

Conservación

Desde principios del siglo XX, se han registrado dramáticos declives en las poblaciones de anfibios de todo el mundo y según la Unión Internacional de Conservación de la Naturaleza, en octubre de 2004 había unos 2.000 anfibios en peligro de extinción. Esto quiere decir que de las 5.743 especies conocidas, más del 30% estaban «globalmente amenazadas», con una situación más crítica que en mamíferos y aves. El declive de los anfibios es actualmente una de las mayores amenazas para la biodiversidad global.
Es especialmente preocupante en América Latina debido a la chytridiomycosis, una enfermedad fúngica que puede causar muertes esporádicas en algunas poblaciones y el 100% de la mortalidad en otras.
Esta enfermedad se desarrolla con mayor intensidad en los años de sequía, que en las últimas décadas se han visto incrementados por el cambio climático. En otros continentes, las amenazas para la supervivencia de los anfibios son la destrucción de su hábitat y la contaminación del aire y del agua.
Entre las características más destacables de este declive, se encuentran colapsos en las poblaciones y extinciones masivas localizadas. Las causas de este declive son atribuibles a diversos factores, como la destrucción de hábitat, las especies introducidas, el cambio climático y enfermedades emergentes. Muchas de las causas de este dramático declive no están bien estudiadas, y por ello es un tema actualmente sujeto a una intensiva investigación por parte de científicos en todo el mundo.
Un 85% de los 100 anfibios más amenazados reciben ninguna o poca protección. Entre las diez especies más amenazadas del mundo (de todos los grupos) se encuentran tres anfibios; y entre las cien más amenazadas, hay treinta y tres.:

venenos en las flechas de los indios

RANA AZUL VENENOSA (Dendrobates azureus)

RANA AZUL VENENOSA (Dendrobates azureus) 
Familia: Dendrobatidae
Orden: Anura
Estado: Vulnerable. Todo el género Dendrobates se encuentra en el Apéndice II.
Descripción: Son ranas de unos 1,5 cm y de colores muy llamativos, sobre todo la parte trasera y las patas. Estos colores van asociados a la presencia de toxinas (alcaloides) en la piel.
Hábitat: Viven en las selvas tropicales en el suelo y en las ramas de los árboles, hasta 2 m de altura. Los dendrobátidos se distribuyen por América Central y América del Sur.
Alimentación: Principalmente de insectos (larvas de moscas, moscas adultas y hormigas).



AJOLOTE (Ambystoma mexicanum)

AJOLOTE (Ambystoma mexicanum)
Familia: Ambystomidae
Orden: Caudata
Estado: Vulnerable. Apéndice II
Descripción: Pertenece al grupo de las salamandras y tiene un ciclo vital muy sorprendente: en lugar de perder sus branquias y convertirse en adulto, a menudo pasa toda su vida como un gigantesco renacuajo de cuatro patas, aunque algunos ejemplares cambian de forma y salen a vivir en tierra.
Tipo de alimentación: Es carnívoro y se alimenta de pequeños peces, insectos y gusanos.
Hábitat: Es un animal de vida acuática, se encuentra en cursos de aguas claras, frescas y tranquilas. Su único hábitat natural son los lagos próximos a Ciudad de México.El ajolote tiene un hábitat natural único, los lagos Xochimilco y Chalco, al sudeste de México DF.
Conservación: En estado natural se encuentra prácticamente extinto. Sin embargo, es bastante abundante en cautividad por la importancia que tiene como animal de laboratorio para el estudio embrionario.



SALAMANDRA GIGANTE CHINA (Andrias davidianus)

SALAMANDRA GIGANTE CHINA (Andrias davidianus) 
Familia: Cryptobranchidae
Orden: Caudata
Estado: En peligro crítico (UICN 3.1)
Descripción: Posee una cabeza proporcionalmente grande, ojos pequeños y una piel de tonalidades oscuras y arrugada., dónde lo cola esta especie llega a medir hasta 1,8 m de largo,​ con lo cual llega a ser el anfibio más grande del mundo.
Hábitat: Viven en las corrientes frías de aguas montañosas
Alimentación: se alimenta de insectos, peces y otros anfibios.



NASIKABATRACHUS SAHYADRENSIS (Nasikabatrachus sahyadrensis)

NASIKABATRACHUS SAHYADRENSIS (Nasikabatrachus sahyadrensis)
Familia: Nasikabatrachidae
Orden: Anura
Estado: En peligro (UICN 3.1)
Descripción:Mide unos 7 cm de largo y presenta una pigmentación violeta y huesos osificados como adaptaciones a hábitos excavadores. Análisis de ADN revelaron que el grupo hermano de esta especie corresponde al clado Sooglossidae, cuyas especies (cuatro en total) son conocidas como ranas de las Seychelles.
Hábitat: Está amenazada por la pérdida de hábitat debido a la deforestación para plantaciones de café, cardamomo y jengibre
Alimentación: se alimenta de insectos, peces y otros anfibios.



RANA FANTASMA DE HEWITT  (Heleophryne hewitti)

RANA FANTASMA DE HEWITT  (Heleophryne Hewitti)
Familia: Heleophrynidae
Orden: Anura
Estado:En peligro de extinción ( UICN 3.1 )
Descripción: Los adultos son difíciles de ver, pero viven en o cerca de ríos y arroyos perennes de flujo rápido donde también se reproducen. Cada hembra pone hasta 200 huevos. Los renacuajos se ven más fácilmente y tardan dos años en desarrollarse por completo.
Hábitat: Es endémica de la Provincia Oriental del Cabo , Sudáfrica . [2] Su hábitat natural es fynbos brezales y pastos fynbos.
Tipo de alimentación: Es carnívoro y se alimenta de pequeños peces, insectos y gusanos.
Conservación: La rana fantasma de Hewitt tiene un rango muy restringido: se conoce de un total de cinco ríos, cuatro en las montañas Elandsberg y uno en las montañas Cockscomb . Solo pequeños remanentes de fynbos sobreviven dentro de su rango, y está amenazado por la pérdida de hábitat causada por la forestación, incendios, erosión, sedimentación de arroyos, presas y carreteras. Los peces depredadores introducidos son probablemente también una amenaza.



SAPO PARTERO BÉTICO, (Alytes dickhilleni)

SAPO PARTERO BÉTICO, (Alytes dickhilleni)
Familia : Alytidae
Orden: Anura
Estado: Vulnerable (UICN 3.1)
Descripción: Es pequeñas dimensiones, entre 32,8 y 56,5 mm de longitud y su dorso está finamente granulado y es de color blanquecino o grisáceo con manchas oscuras diseminadas. Presenta tubérculos glandulares en su dorso de color blanquecino. Las falanges de sus dedos son cortas y anchas, con el extremo de los dedos algo espatulado. Tiene tres tubérculos metacarpales. Las pupilas de sus ojos son verticales.
Tipo de alimentación:Se alimenta principalmente de pequeños insectos y arañas.
Hábitat: Su hábitat natural son bosques templados, charcas de agua dulce, lagunas intermitentes, pastizales, embalses, en altitudes entre 700 y 2140 m. Es endémica de Andalucía Oriental y Murcia (España).
Conservación: Está amenazada por degradación y pérdida de su hábitat.