Usos del bosque

Los bosques contribuyen al mantenimiento de la biodiversidad, al mantenimiento del clima local y global y al desarrollo económico y social de los seres humanos.

La silvicultura

La silvicultura se ocupa de aumentar la producción de masa forestal, utilizando métodos para favorecer que la vegetación se regenere, se estabilicen los suelos y se disminuya el riesgo de incendios y plagas.

Las actuaciones que se pueden realizar son las siguientes:

  • La repoblación forestal se refiere a la plantación en terrenos que en los últimos años no tenían árboles.
    Estas plantaciones presentan grandes ventajas productiva con respecto a los bosques naturales, como:
    Rapidez de crecimiento.
    Mayor posibilidad de planificar tareas.
    Homogeneidad de la materia prima.
    Alta concentración de volumen por unidad de superficie
    Pocos problemas medioambientales.
  • La reforestación es la plantación en un terreno con especies distintas a las que habitan la zona de forma natural
  • La regeneración artificial es la plantación en un terreno forestal con la misma especie que lo habita.
  • La restauración forestal es un proceso planificado que ayuda a recobrar la integridad ecológica y mejora la calidad de vida de los humanos en los lugares deforestados o degradados.

Los bosques de Nueva Zelanda, reliquias del pasado

La cobertura vegetal de Nueva Zelanda, a pesar de la presión humana que ha destruido grandes superficies mediante incendios, roturaciones y talas, conserva aún zonas de bosque autóctono, que son verdaderas reliquias del pasado.
En el noroeste, la región más cálida, hay selva subtropical, donde la vegetación es exuberante y existen enormes masas de árboles de distintas especies. Entre ellos destacan gigantescos ejemplares de kauríes (género Agathis). En el sudoeste del país, donde las lluvias son más fuertes, hay un bosque de hayas antárticas (Nothofagus), y en el centro de las islas, un bosque de la conífera Podocarpus, con abundante matorral.
Nueva Zelanda posee un antiguo interés por la protección de su medio natural (su primer parque nacional se creó en el año 1892) y la UNESCO ha declarado Patrimonio de la Humanidad más del 15 % de su territorio.

La dehesa

La dehesa es una forma de explotación de los recursos por el ser humano a partir del bosque mediterráneo. Se utiliza un sistema basado en el monte, el cultivo y el pasto.
El monte alberga especies como la encina, el enebro y la coscoja, y en lugares templados se puede encontrar el algarrobo, el alcornoque y el fresno. Todos estos árboles proporcionan estabilidad a este sistema, y además es una gran fuente de recursos alimentarios para el ganado (cerdos, cabras, vacas y caballos) y para animales silvestres como liebres, conejos o ciervos. Se suelen alimentar de bellotas, pastos y brotes tiernos o ramón. Otro recurso importante es la producción de leña, que se destina principalmente a la transformación en carbón vegetal.
Los cultivos son de secano, principalmente cereales (trigo y cebada) y girasol. Las parcelas no se cultivan anualmente, sino como mínimo cada dos años.
Los pastizales son los recursos más importantes en las dehesas. Su productividad varía mucho y depende de las condiciones metereológicas. Se establecen en los lugares donde se abandona el cultivo. Así se recupera el suelo y se abona gracias a los animales que allí pastan.

En un vivero de especies autóctonas, la producción se destina a la recuperación de los bosques.

En un vivero de especies autóctonas, la producción se destina a la recuperación de los bosques.



barco en la antiguedad

Desde la época de los romanos, en la península Ibérica se explotaban los bosques para la madera de las embarcaciones. Después, en los siglos XII y XIII se desarrolló esta industria en los astilleros cantábricos, y en el siglo XVIII se alcanzó un alto grado de deforestación por las construcciones navales en España y Portugal




Dehesa es un bosque formado por encinas

Dehesa es un bosque formado por encinas, alcornoques u otras especies, con estrato inferior de pastizales o matorrales, donde la actividad del ser humano ha sido intensa en prácticamente la totalidad del bosque y generalmente están destinados al mantenimiento del ganado, a la actividad cinegética y al aprovechamiento de otros productos forestales (leñas, corcho, setas, etcétera).
Las dehesas cubren actualmente casi dos millones de hectáreas en el suroeste de España (Extremadura, Andalucía occidental y, de forma aislada, en Castilla-La Mancha y León).




RECURSOS NATURALES DE LA DEHESA