Area Natural Médanos Grandes - San Juan
 
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Área Natural Médanos Grandes

 

Medanos Grandes

 

 

 

 

 

Medanos Grandes

 

 

 

 

 

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Medanos Grandes

 

 

 

 

 

Medanos Grandes

 

 

 

 

 

Medanos Grandes

 

Esta área esta ubicada al sureste de la provincia,. La distancia a la ciudad de San Juan es de 120 Km y a la de San Luis de 300 Km .

 

 

Posee una superficie de 200.000 ha , y esta ubicado al sureste de la Provincia de San Juan, Dpto. 25 de Mayo.

 

 

  • Desde la ciudad de San Juan: 120 km
  • Desde la ciudad de San Luis: 300 km .

 

 

Monte

 

 

En el sudeste de la Provincia de San Juan, casi en el límite con las provincias de Mendoza y San Luis, se asienta la mayor extensión de médanos y dunas naturales de Argentina: los legendarios "Médanos Grandes". Cubriendo una superficie de unos 2.000 km2 ( 200.000 ha ), este "Sahara Argentino" es visible desde el espacio, conformando una gigantesca mancha amarillenta al sudeste de la Sierra Pie de Palo, vecina a la capital sanjuanina. Sus características naturales son únicas desde donde se lo mire, tanto por su singular paisaje como por la flora y fauna que alberga.

Se supone que esta ininterrumpida superficie de arena se formó hace unos 100 o 200 mil años atrás, coincidiendo con la última gran glaciación. En ese momento, el clima del planeta se tornó mucho más seco, favoreciéndose así la acción de los vientos que erosionaron la región.

La formidable barrera natural constituida por la Sierra Pie de Palo, con sus 3.000 m de altura, detuvo a los vientos haciéndoles perder velocidad y depositando en su base las arenas que hoy forman los médanos. En la parte central de este sitio encontramos dunas inmóviles o fósiles, muy raras en los desiertos de arena, mientras que en los bordes la mayoría son móviles  , cambiando de fisonomía y lugar de un día para otro  Las dimensiones de los médanos son sorprendentes: entre 200 y 300 metros de altura. Las lluvias son escasísimas, apenas unos 200 mm . al año, y están concentradas en el verano.

Las temperaturas, como en todo desierto que se digne, pueden oscilar de los 50 grados en pleno mediodía hasta menos de 10 durante la noche. Tanto la fauna  como la flora nativas  de la zona están perfectamente adaptadas a sobrevivir en este riguroso clima. La mayoría de los animales son de hábitos nocturnos o crepusculares (excepto los reptiles que prefieren las horas más calurosas para entrar en actividad) y se refugian en cuevas donde la temperatura es más soportable que en la calcinada superficie. Las plantas no tienen hojas, o las reducen al máximo, para evitar la pérdida de agua por la excesiva irradiación solar  .

Sólo es posible sobrevivir aquí aplicando una de las siguientes estrategias: algunos vegetales soportan la sequía acumulando agua en sus tallos o en tubérculos subterráneos, como lo hacen los cactus o poseen larguísimas raíces, como los Algarrobos y Retamos, que se nutren de la capas de agua subterráneas, situadas a más de 20 metros de profundidad; otros han optado por permanecer en estado de semilla durante el período seco, y apenas caen las primeras lluvias, brotan, crecen, florecen y dispersan las semillas que darán origen a la próxima generación, en una carrera contra el tiempo que dura solamente un par de semanas.

Este fantástico paisaje guarda aún muchos misterios para la ciencia. Como ejemplo de ello se yergue un curioso arbolito de la zona: el Parrón  , cuyo nombre deriva del extraordinario parecido con la Parra o Vid de amplio cultivo en la zona.

Este vegetal, que puede verse sin demasiado esfuerzo desde la ruta, vegetando sobre las dunas vecinas a la misma, pasó durante años inadvertido a los botánicos, que se internaban en los rincones más alejados de la zona en busca de nuevas especies para clasificar. Recién en 1984 la desgarbada figura del Parrón, llamó la atención de un botánico. En ese momento se acababa de descubrir una nueva especie vegetal para la ciencia, a escasos kilómetros de los centros más poblados de Cuyo. Aquí también existen los oasis, que están ubicados en el centro del área, en las hondonadas o "bolsones" que delimitan los médanos más antiguos.

Estos actúan como gigantescas esponjas, acumulando el agua de las lluvias en su interior. Por este motivo es posible encontrar pequeños cuerpos de agua ("aguadas") y una vegetación que sorprende por lo exuberante. Enormes algarrobos, chañares y otros árboles nativos dan sombra y alimento tanto a los animales silvestres como a los domésticos.

Los pocos pobladores que habitan este inhóspito hábitat instalan allí sus precarias viviendas, teniendo como único sustento pequeños rebaños de vacas, caballos, burros, ovejas o cabras. No existen los alambrados y el comercio de reduce al sistema de trueque, como en los tiempos prehispánicos. En los últimos años, con el auge del "turismo aventura" y la evolución tecnológica que desarrolló y perfeccionó vehículos "todo-terreno", los Médanos Grandes se han convertido en uno de los grandes desafíos de los amantes de estas disciplinas.

Debe contarse con una excelente preparación y no dejar nada librado al azar. Tanto una rotura del tanque de combustible o de los reservorios de agua potable, como perder el rumbo en un laberinto interminable de dunas, pueden poner en peligro las vidas de los expedicionarios. Para evitar malos momentos, es aconsejable estar acompañado por un baqueano de la zona.

 

 

A esta área natural se accede luego de recorrer 120 Km desde la ciudad de San Juan o unos 300 km desde la ciudad de San Luis por la Ruta Nacional 20.

Desde la localidad de Encón, que está situada a 114 km de San Juan se pueden contactar guías locales para realizar alguna recorrida por el interior de la zona.

Por el norte de la zona se accede través de la localidad de Vallecitos (a 60 km de San Juan). Los recorridos pueden hacerse en caballos, motos de cross o vehículos 4x4. Recuerde que se trata de una enorme extensión de médanos sin ningún tipo de comodidades. Debe asegurarse la provisión de agua y combustible para evitar malos momentos.

No existe infraestructura hotelera en ninguna de las localidades mencionadas.

 
 
       

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