Grito de Alcorta

El Grito de Alcorta fue una rebelión agraria de pequeños y medianos arrendatarios rurales, que en 1912, durante la presidencia de Roque Sáenz Peña, sacudió el sur de la provincia de Santa Fe  y que luego se extendió por toda la región pampeana, con centro en la ciudad de Alcorta, esto marcó la irrupción de los chacareros mayoritariamente procedentes de inmigrantes europeos en la política nacional del siglo XX, dando origen además a su organización gremial representativa, la Federación Agraria Argentina.

Antecedentes

Con el desarrollo del ferrocarril a través se empezó a sembrar trigo, el excedente del cual era exportado a Europa y para poblar el país se implementó una política activa de inmigración de paises europeos los que eran los encargados de la produccion agropecuaria esto hizo que la tierra produjera mucho más, convirtiendo a la Argentina en el «granero del mundo», pero la propiedad de la tierra estaba en manos de pocos lo que profundizó la brecha económica entre los terratenientes, y los inmigrantes que trabajaban las tierras.

La estructura social del campo en el momento en que se desata la rebelión, estaba integrada por terratenientes, arrendatarios y subarrendatarios, los últimos se encontraban sometidos a los terratenientes a través de contratos que establecían, entre otras cosas, rentas impagables y la obligación de comprar herramientas e insumos a quien el terrateniente mandare, e imponían al colono las responsabilidades de una mala cosecha, este sistema llegó a un punto en que, por más que el campesino trabajara de sol a sol y por buena que fuera la cosecha, al final de esta no le quedaba ni lo más elemental para subsistir, esto se vio reflejado en el estudio de Juan Bialet Massé sobre La condición de las clases trabajadoras realizo en 1903 a pedido del presidente Roca, que muesta el tratamiento infrahumano que recibían los colonos.

El proceso que desembocó en el Grito de Alcorta fue muy complejo, la mayoría de los arrendatarios y medieros eran extranjeros (en algunas zonas llegaban al 80 %), ademas en el campo primaba el individualismo y la desconfianza, lo que dificultaba la organización gremial y a su vez la Ley de Residencia, que permitía la deportación de extranjeros, causaba mucho temor. A pesar de esto, a principios de 1912 los chacareros organizaron sus primeras reuniones, ayudados por los sindicatos de estibadores y oficios varios, los Centros de Estudios Sociales dirigidos por los anarquistas y los braceros , que tenían una gran tradición de lucha.​

El detonante del Grito de Alcorta fue la formidable cosecha de 1912, al comprobar los chacareros que luego de pagar las deudas nada quedaba para ellos.

En 1912, los chacareros arrendatarios de la pampa húmeda en tanto víctimas de expoliaciones por parte de los terratenientes y movidos por la prédica anarquista y socialista iniciaron una serie de manifestaciones, mitines y huelgas en el sur santafesino, en el noroeste bonaerense, en el sur este de Córdoba y en la provincia de La Pampa. En todos los casos se trató de protestas por las malas condiciones de contratación que los vinculaban a los terratenientes.

El grito de Alcorta

Para 1912 la oligarquía terrateniente ya se había consolidado y habiéndose repartido las mejores tierras a punta de fusil, se entregaron parcelas a los primeros chacareros. Los dueños de la tierra buscaban extender el cultivo de cereales y preparar sus campos para el ganado de exportación, explotando a peones y colonos. La mayoría de los 75 mil chacareros que poblaban en esos años la pampa eran medieros, aparceros o arrendatarios, que temían ser expulsados de las chacras.
Las causas de la rebelión pueden vislumbrarse en cosechas y deudas acarreadas desde años anteriores. Las cosechas de 1911 habían sido pésimas; los arrendatarios, endeudados con los dueños de las tierras, se habían visto afectados con la crisis de 1910, la baja de los precios del maíz y el trigo y el aumento de los arriendos que en algunos casos llegaba a más del 45%.
A pesar de que la cosecha de 1912 resulto satisfactoria, los márgenes fueron insignificantes luego de pagar las deudas contraídas y el resto de las obligaciones habituales.  

El Grito de Alcorta

El 25 de junio de 1912 se realizó una asamblea en la Sociedad Italiana de Socorro Mutuo e Instrucción, de la que participaron alrededor de 300 agricultores. Entre manifestaciones combativas se declaró la huelga por tiempo indeterminado, hasta conseguir, entre otras reivindicaciones:

  • Rebaja general de los arrendamientos y aparcerías.
  • Entregar en las aparcerías el producto en parva o troje, como saliera.
  • Contratos por un plazo mínimo de 4 años.

La convocatoria había surgido de los campesinos de Alcorta, encabezados por Francisco Bulzani, quienes contaban con el aval de los párrocos de esa localidad y de la localidad vecina de Máximo Paz, los hermanos José Netri , Pascual Netri ysu hermano menor el abogado Francisco Netri se sumaron a la protesta los comerciantes de la zona. El abogado Francisco Netri, fue uno de los protagonistas, tuvo un papel destacado en la asamblea y fue quien enfatizó que los chacareros debían «constituir su organización gremial autónoma».

A medida que se avanzó en la huelga, se fue avanzando también en su organización, y tomó fuerza la idea de constituir una organización central de chacareros. Fue así como el 15 de agosto de 1912, en la Sociedad Italiana de Rosario, se fundó la Federación Agraria Argentina​

Pero la respuesta de los terratenientes no se hizo esperar y en un acto realizado en la localidad de Firmat fueron asesinados los dirigentes agrarios anarquistas Francisco Mena y Eduardo Barros.

Pero a pesar del violento accionar de los terratenientes, los huelguistas fueron logrando cada vez más adhesiones y al apoyo inicial de los anarquistas y socialistas, de los curas y los pequeños comerciantes, fueron sumándose los profesionales y amplios sectores populares. 

Francisco Netri

Francisco Netri comenzó a ejercer su profesión en Italia y luego emigró a la Argentina con dos hermanos sacerdotes, Pascual y José, radicándose en la provincia de Santa Fe. En esa provincia comenzó en 1912 un movimiento de protesta de chacareros arrendatarios persiguiendo una rebaja de los alquileres que se conoce como Grito de Alcorta porque tuvo como epicentro la ciudad santafecina de ese nombre. Posteriormente se agregaron otros reclamos y ello dio origen a la Federación Agraria Argentina, entidad a la que también adhirieron pequeños propietarios y que recibió el apoyo del gobierno radical de la provincia de Santa Fe.

Entonces ante el temor de tener que afrontar grandes pérdidas económicas, los terratenientes fueron cediendo lentamente y hacia mediados de 1913 la inmensa mayoría de los arrendatarios había logrado una importante rebaja de los arrendamientos, pero de todos modos, la oligarquía logró mantener cláusulas leoninas en los contratos, que imponían restricciones a la libertad de comprar y vender.

El Grito de Alcorta, si bien no modificó sustancialmente la estructura agraria, favoreció el surgimiento de organizaciones campesinas en otros lugares del país, como la Liga Agraria de Bahía Blanca y la Liga Agraria de La Pampa, las que participaron junto a las fuerzas armadas de un congreso nacional campesino donde, además de los reclamos puntuales a los terratenientes y comerciantes, se reivindicaron los postulados de la Revolución mexicana encabezada por Emiliano Zapata. Por primera vez en la Argentina se enarboló el principio de que «la tierra para quien la trabaja».​

El movimiento en sí mismo ha tenido éxito pero sus alcances son limitados al no cuestionar la estructura básica de la tenencia de la tierra, la comercialización y el crédito. La cuestión agraria se incorporó a partir de entonces a la agenda política y en 1921 se aprobó la primera ley de arrendamientos rurales, la Nº 11.170, que regula condiciones mínimas a las que deben ajustarse los contratos.​

Primer reunion de la Federación Agraria Argentina donde su primer presidente fue Antonio Noguera, en tanto que el abogado Francisco Netri, líder del Grito de Alcorta, fue quien inspiró su creación.