Julio Argentino Roca (1880-1886)
 
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Una sucesión de muertos políticos conmueve a los argentinos. El primero es el obispo fray Mamerto Esquiú, quien fallece en la posta conocida por Pozo de Suncho, Catamarca, encontrándose en tránsito.

En Buenos Aires, el doctor Salvador María del Carril, don Carlos Casares y el Comandante de la marina nacional Luis Piedrabuena.

En Tucumán, el general Antonino Taboada. Sale de Patagones una expedición al mando del Teniente Eduardo O'Connor, la que obtiene datos fundamentales sobre formación de terrenos y vegetación de las márgenes de los ríos Limay y Negro.

El 14 de Mayo el presidente Roca nombra a  Torcuato de Alvear, hijo del general Carlos María de Alvear, primer intendente de Buenos Aires.

Una de sus primeras medidas es ordenar la demolición de la Recova Vieja, que se levanta en medio de la Plaza de Mayo.

Sobre medio millon de niños en edad escolar 124.558 son analfabétos , 51.001 semianalfabétos y 322.390 alfabétos. 

El Intendente desea mejorar el aspecto céntrico de la ciudad, lo que levanta resistencias vecinales. La calle Rivadavia presenta desolador aspecto en todo el trayecto vecino a la Plaza de Mayo.

Fray Mamerto Esqui
Fray Mamerto Esqui
Luis Piedrabuena
Luis Piedrabuena
Escuela publica
Escolares de fines del siglo XIX
 
Marcelo T. de Alvear
Marcelo T. de Alvear

 

Está ocupada por boliches de todo tipo, y las construcciones son de ladrillo de adobe sin revocar.

Toda la cuadra de Defensa a Bolívar está ocupada por edificios sin importancia y de pésimo aspecto.

Se nota el aumento de las casas de inquilinato, en las que se producen incidentes de todo tipo dadas las condiciones antihigiénicas de las mismas y la promiscuidad.

Se construye el edificio actual de la Bolsa de Comercio y se instalan las primeras “Grandes Tiendas”. Aparece una publicación del Culto Evangélico Metodista y queda sancionada la ley 1.420.

En la localidad de Campana comienza a operar el primer frigorífico argentino, y con carne ovina faenada en este establecimiento se realiza el primer embarque - a bordo del Lord Ard - al exterior. El intendente Torcuato de Alvear - actúa con sentido revolucionario - manda demoler la Recova Vieja levantada en la mitad de la Plaza de Mayo. A los herederos de Tomás de Anchorena - que la había comprado en un remate en la época de Rosas por 400.000 pesos- la Comuna les paga 22.000.000 de pesos. Se inician los primeros loteos.

La escuela Mariano Acosta es trasladada al lugar que ocupa en la actualidad. En terrenos que pertenecieron a la policía se levanta en Palermo el Hipódromo Argentino. Se fundan la Asistencia Pública y los hospitales Rawson, Norte, Alvarez, Pirovano, Rivadavia y también la Casa de Aislamiento.

El 4 de Junio se crea la Asociación Católica, que convoca el Primer Congreso Católico Argentino.

El 13 de Agosto Victorino de la Plaza, hasta entonces ministro de Relaciones Exteriores, reemplaza al ministro de Hacienda Juan José Romero.

El 7 de Octubre el Gobierno decide construir el primer Hotel de Inmigrantes, con una capacidad para 4.200 personas.

Llega a Buenos Aires y actúa con éxito la compañía de opereta inglesa de Daniel Latham. Se registra un movimiento portuario intenso, de lo que da una pauta el tonelaje de 1880, que es de 664.570, contra las 1.207.321, de este año. Prosigue así la tarea que lo transforma en “el creador de Buenos Aires nuevo”, como lo llaman sus amigos. Encuentra resistencias de todo tipo, pero las va venciendo hasta lograr que la ciudad se acomode a su destino de cabeza gigante. La apertura de la plaza de la Victoria la efectúa en una sola noche con cientos de peones contratados para este fin. Pero los muros de la Recova Vieja son gruesos y sólidos y la tarea debe concluirse días después, en medio de una ola de críticas. Desde esta fecha comienza a denominársela Plaza de Mayo. Cambia los paraísos que circundan el lugar por palmeras, que no dan resultado, por lo que luego se dispone retirarlas, lo que es un nuevo tema para sus opositores. Entonces elige al plátano, árbol que en seguida se acondiciona al terreno.

El fenómeno expansionista del país tiene en su capital un laboratorio y, dentro de él, a un experimentador: Torcuato de Alvear. Pero para muchos hombres de la época se trata de la desnaturalización de un proceso. Los ferrocarriles van siendo trazados según intereses de otra potencia: “se está deformando no sólo el presente del país, sino buena parte de su futuro”. Así lo hacen saber cuando denuncian que tanto ferrocarriles, comunicaciones, barcos, frigoríficas, aguas corrientes, gas... “están en manos de empresas inglesas”. Agitan el ambiente para hacer entender a sus conciudadanos que el brillo aparente de una ciudad modernizada no es otro que la opacidad real de una comunidad dirigida desde afuera. Dan ejemplos a granel. “¿Acaso –argumentan - la industria no nace en Buenos Aires precisamente porque es allí donde se desembarca el carbón inglés? ”. Roca, a quien llaman “El Zorro”, deja hacer y también deja criticar.

Convertida en “tierra de promisión”, la Argentina ve surgir de la noche a la mañana fortunas inmensas. Buenos Aires, su espejo deformado, empieza a ser llamada a partir de este año “la París de América”. Se proyectan palacios y nacen las primeras mansiones del Barrio Norte de la ciudad y los gustos se afinan.

En medio de grandes polémicas, salen a la venta durante el mes de Diciembre los libros Conflictos y armonías en las razas de América, de Domingo Faustino Sarmiento, e Historia de la República Argentina, de Vicente Fidel López.

Victorino de la Plaza
Victorino de la Plaza

 

 

 

Edificio de la Bolsa de Comercio
Edificio de la Bolsa de Comercio

 

 

 

Hotel de inmigrantes
El hotel de inmigrantes
 
 
       

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