Es una gran lengua de agua dulce de 100 km
de largo, que desagua en el Estrecho de MagaIlanes a través
del río Azopardo. Es el sexto lago más grande de Sudamérica,
después del Maracaibo, Titicaca, Poopó, Buenos Aires y Argentino.
Muy bueno para la pesca. Se lo navega, aunque está siempre
castigado por el viento del oeste.
Este viento trae variedad de aves como albatros,
petreles, pardelas y cauquén o kaikén, ave típica de la Patagonia.
Su costa es variada: hay riberas bajas inundables, y otras
de altos barrancos o de playas breves de cantos rodados, bañadas
por el agua azul‑verdosa del Fagnano.
Los indios lo llamaban Kami; hoy recuerda
la memoria del Monseñor José Fagnano, uno de los diez primeros
salesianos enviados por San Juan Bosco a la Argentina. El
lago no fue descubierto por el religioso, sino por un pastor
anglicano de Ushuaia, pero fue el padre Fagnano quien dio
su ubicación a las autoridades argentinas. En la cabecera
del lago está la Hostería Kaikén
con alojamiento, restaurante y confitería. Es parador
de micros que hacen la línea Ushuaia‑Río Grande y posee
una excelente vista del lago. Se pueden realizar caminatas
cortas sobre los acantilados del lago, a los diques de castores
o a alguna chacra cercana. En paseo de una hora a pie se llega
al pueblo de Tolhuin, por el camino ribereño que parte de
la hostería. |
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Cabañas
a orillas del Lago Fagnano |
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