Pedro Pablo Ramírez

Pedro Pablo Ramírez fue un militar y dictador argentino. Ejerció como presidente de la República Argentina, no habiendo sido electo por los ciudadanos argentinos, recibió el cargo del anterior gobernante militar, Arturo Rawson. Fue el segundo de los llamados «presidentes de facto». Gobernó entre 1943 y 1944 durante la llamada Revolución del 43.
Pedro Pablo Ramírez
Pedro Pablo Ramírez

Primeros años

Hijo de Pedro Ramírez y Lucía Machuca, Ramírez era teniente en 1911 cuando se incorporó al ejército alemán hasta 1913. A su regreso a la Argentina, completó su carrera en la Escuela de Guerra. En 1917 se casó en Buenos Aires con María Inés Lobato  con quien tuvo cuatro hijos.

El golpe de Estado de septiembre de 1930 contra Hipólito Yrigoyen lo incluyó entre los hombres más activos del movimiento. 

Fue jefe del Servicio de Informaciones del Estado Mayor del general José Félix Uriburu, había participado de manera destacada en los preparativos del golpe. Uriburu lo enviaría a Italia como agregado militar.

El 17 de noviembre de 1942, el presidente Ramón Castillo lo designó Ministro de Guerra en reemplazo del general Tonazzi, un partidario del general Agustín Pedro Justo, a quien Castillo temía por sus veleidades golpistas. 

Ramírez pertenecía al Grupo de Oficiales Unidos (GOU), de tendencia nacionalista y «neutralista» ante la Segunda Guerra Mundial, que se opuso a la candidatura del conservador Robustiano Patrón Costas a la presidencia, partidario de que Argentina entrara en la Segunda Guerra Mundial.

Evolución del 43

En los últimos días de mayo de 1943, un grupo de dirigentes de la Unión Cívica Radical le propuso al general Pedro Pablo Ramírez encabezar una fórmula presidencial contra el candidato oficialista. Enterado el presidente Castillo, le exigió la renuncia el 3 de junio, hecho que desencadenó la llamada Revolución del 4 de junio de 1943, un golpe de Estado encabezado por el general Arturo Rawson y el propio general Ramírez y dirigido por el GOU, que depuso al presidente Castillo.

Originalmente asumió como presidente el general Rawson, pero debido a su empeño en designar en el gabinete a un grupo de ministros reconocidamente conservadores y derechistas, entre ellos, el general Domingo Martínez, José María Rosa (hijo) y Horacio Calderón, fue desplazado por los militares para llevar a presidencia como nuevo dictador al general Ramírez, quien asumió el 7 de junio.

Ramírez presidente de facto

Ramírez gobernó sólo siete meses. Designó como Ministro de Relaciones Exteriores al contralmirante Segundo Storni, un nacionalista moderado aliadófilo, partidario de que la Argentina declarara la guerra al Eje Roma-Berlín-Tokio. Sin embargo, pocos meses después, la publicación por parte de la embajada de Estados Unidos de una carta reservada de Storni pronunciándose a favor de la ruptura de relaciones con Alemania, generó un escándalo público que causó la renuncia de Storni y su reemplazo por Alberto Gilbert, hasta entonces a cargo del ministerio del Interior y partidario de mantener la neutralidad.

Las primeras medidas adoptadas por Ramírez tuvieron contenidos contradictorios, pero en general estuvieron dirigidas a reprimir a los sectores sociales y políticos: disolución del Congreso Nacional,.[cita requerida] clausura de la CGT Nº2 donde se habían organizado los sindicatos comunistas y sanción de un régimen limitativo de la acción sindical, intervención de la Universidad Nacional del Litoral, disolución de Acción Argentina donde se organizaban los sectores belicistas. Estas medidas abrirían la confrontación con amplios sectores políticos y sociales, y en especial con el movimiento estudiantil.

Simultáneamente con estas medidas, el gobierno de Ramírez ordenó la rebaja de alquileres, que tuvo un efecto positivo entre los trabajadores y los arrendatarios rurales, y la creación de una Comisión Investigadora del Escándalo de la CHADE, que tenía como misión investigar las circunstancias de la prórroga de la concesión a esa empresa de electricidad en 1936. La Comisión fue puesta bajo la dirección del coronel Matías Rodríguez Conde y estaba integrada también por el ingeniero Juan Sabato(hermano de Ernesto Sabato y futuro miembro del grupo íntimo de Raúl Alfonsín) y el abogado Juan P. Oliver.

La Comisión entrevistó a la mayor parte de los involucrados y obtuvo documentación crucial para develar los mecanismos internos de la corrupción, como el intercambio telegráfico interno de las empresas. Presentó el informe proponiendo dos decretos para retirar a la CADE su personería jurídica, anulando las prórrogas y reduciendo las tarifas, ya siendo Farrell presidente. Sin embargo, el informe no fue publicado hasta 1956 y los proyectos no fueron siquiera tratados por decisión del vicepresidente Juan D. Perón. CHADE sería una de las pocas empresas no estatizadas durante el gobierno de Perón (1946-1955), puesto que ella había ayudado financieramente en la campaña de Perón para las elecciones.

Pocos días después de asumir dejó de emplear el rótulo provisional en la descripción pública del gobierno, desengañando así a la mayoría de los partidos políticos que habían saludado el golpe como la antesala de un retorno al orden democrático interrumpido durante la Década Infame (1930-1943). Declaró públicamente que la tarea de su gobierno era "renovar el espíritu nacional y la conciencia patria" y "dar contenido ideológico argentino al país entero".

Política educativa y cultural

En el plano cultural, el gobierno de Ramírez encomendó la educación al sector nacionalista caracterizado por su ideología católica-hispanista, opuesto al laicisimo adoptado por el Estado argentino desde la Constitución de 1853. Nombró inicialmente al ultraderechista Jordán Bruno Gentacomo interventor de la Universidad Nacional del Litoral, y a fin de año al católico nacionalista Gustavo Martínez Zuviría, como Ministro de Educación. El movimiento estudiantil dirigido por la Federación Universitaria Argentina se opuso frontalmente al gobierno.

Disolvió la Federación Universitaria y los partidos políticos, reintrodujo la enseñanza religiosa optativa en las escuela e implantó una severa censura en la prensa, prohibiendo, entre otros medios, la estadounidense TIME (el 29 de noviembre de 1943), que había criticado duramente la neutralidad argentina en la Segunda Guerra. El 14 de octubre estableció la veda radiofónica del lunfardo, por considerarlo de origen criminal y moralmente repugnante. Debido a ello las letras de algunos tangos debieron modificarse para su transmisión pública. Bajo su auspicio se creó también la Policía Federal Argentina.

Política de industrialización

El 10 de agosto de 1943, Ramírez decretó la constitución de la primera sociedad mixta industrial, prevista en la ley que estableció la Dirección General de Fabricaciones Militares bajo el gobierno de Castillo. Industrias Químicas Nacionales se fundó para la explotación de las minas de azufre en la provincia de Salta. Se creó el Fondo de Crédito Industrial, que proporcionaba financiamiento barato a largo plazo para el sector industrial.

Caída de Ramírez

Fue durante la etapa final de su gobierno que comenzó a emerger la figura del entonces coronel Juan Domingo Perón, quien había establecido una alianza precaria con los sindicatos, principalmente los socialistas, para hacerse cargo del irrelevante Departamento de Trabajo, transformarlo en Secretaría de Trabajo y Previsión e impulsar desde allí un programa de reformas laborales de acuerdo a las reivindicaciones sindicales tradicionales. Simultáneamente, en octubre de 1943, el general Edelmiro Farrell fue designado vicepresidente de la República, reteniendo también el Ministerio de Guerra.

El 26 de enero de 1944, Ramírez presionado rompió relaciones con Alemania y Japón. La abrupta decisión se debió esencialmente a la ya insostenible presión de Estados Unidos. La decisión provocó una fractura entre los distintos sectores nacionalistas, llevando a la renuncia del Ministro Martínez Zuviría, representante del ala más derechista que manifestó públicamente su descontento.

Creyéndose fuerte, Ramírez, enterado de que se tramaba destituirlo, decidió exigirle a Farrell su alejamiento del Ministerio de Guerra. Farrell pareció aceptar la orden, pero organizó una asamblea del GOU, la última, en la que se decidió disolver el grupo y exigirle la renuncia a Ramírez. El 24 de febrero, Ramírez "delegó el cargo" interinamente en el general Edelmiro Farrell y el 9 de marzo renunció, para retirarse de la vida pública.

Falleció en Buenos Aires el 11 de junio de 1962, siendo sepultados sus restos en el Panteón Militar del Cementerio de la Chacarita, de la ciudad de Buenos Aires