Manuel Taboada

Manuel Baldomero Taboada fue un político y militar argentino, caudillo de Santiago del Estero durante más de 20 años, aliado del gobierno porteño del presidente Bartolomé Mitre.
Manuel  Taboada
Manuel Taboada

Biografía

De ascendencia noble, de muy antigua estirpe, desde las tierras solariegas de sus antepasados de Lugo, Navarra y Castilla, que lucharon a la orden de los Grandes de España, comenzando por el de sus ancestros de la nobleza española que vienen desde el 1685, con los condes de Taboada y Castro. Estaba emparentado con Francisco Gil de Taboada, de gran actuación en las colonias del Alto Perú.

Era hijo de Águeda de Ibarra Paz y Figueroa, hermana menor del brigadier Juan Felipe Ibarra, caudillo que fundó la provincia de Santiago del Estero y la gobernó hasta su muerte, durante 30 años. Su padre, Leandro Taboada, sirvió en 1810 en el batallón Patricios Santiagueños de Juan Francisco Borges, a quien traicionó en 1817. Hacia 1840 se hizo nombrar jefe de la custodia del gobernador y desde 1843 fue su secretario particular.1​ Si bien no era amigo del círculo más cercano a Ibarra, se rodeó de un grupo de jóvenes más o menos educados que aspiraban a un cambio.

Su hermano mayor, el después general Antonino Taboada, era un oficial que había luchado a órdenes de Juan Lavalle contra Juan Manuel de Rosas. Entre sus hermanos menores se contaron Gaspar Taboada, que se dedicó a los negocios, y Felipe Taboada, el primer pintor y escultor destacado de Santiago del Estero.

Manuel Taboada se alejó de Ibarra hacia 1850, por un desacuerdo sobre el uso de ciertos fondos enviados por Juan Manuel de Rosas a éste; igualmente era considerado por muchos notables de la provincia como el dirigente más adecuado para suceder al caudillo.​

El mismo día que murió Ibarra, el 15 de julio de 1851, fue electo gobernador interino su pariente y socio estratégico Mauro Carranza. Llamó a elecciones para reinstalar la legislatura en la provincia, que no existía desde hacía quince años. Mientras Carranza se dedicaba a organizar su gobierno, Taboada se dedicó a organizar las elecciones: pronto tuvo una lista completa, armada con sus parientes y amigos, con la que derrotó a los partidarios de Carranza en septiembre. El gobernador declaró nulas las elecciones.

Taboada y su hermano Antonino, reunieron una montonera de gauchos en el campo, con la cual sitiaron la capital provincial. Carranza huyó a Tucumán, mientras Taboada reunía la legislatura y se hacía nombrar gobernador a principios de octubre de 1851.

Prudentemente, apoyó a Rosas contra el avance del general Justo José de Urquiza en su contra, pero también apoyó en secreto a Urquiza.

El caudillo tucumano, general Celedonio Gutiérrez organizó fuerzas con las que apoyar a Carranza, pero terminaría usándolas para enfrentar la invasión de Juan Crisóstomo Álvarez. De modo que los Taboada derrotaron a los partidarios de Carranza en dos pequeñas batallas. Al llegar la noticia de la batalla de Caseros confiscó todos los bienes de Ibarra, en no tanto por el símbolo o por el dinero en sí, sino porque los herederos del caudillo eran amigos de Carranza.

Se rodeó de su círculo de amigos y parientes, entre los cuales estaba el cura Benjamín Lavaisse y José Benjamín Gorostiaga, que fueron diputados a la convención que sancionó la Constitución Argentina en 1853, Alcorta, Palacio, el hijo del fundador del federalismo santiagueño, Juan Francisco Borges y, sobre todo, Absalón Ibarra, hijo natural del caudillo, criado con los Taboada desde niño.

Viajó a San Nicolás de los Arroyos, donde firmó el Acuerdo de San Nicolás, que llevaría a la sanción de la Constitución. A su regreso apoyó a los unitarios de Tucumán, que habían depuesto a Gutiérrez. Antonino Taboada quiso impedir el regreso del tucumano, pero éste lo derrotó y volvió a ocupar el gobierno. Luego atacó Santiago y ocupó la capital de la provincia, sólo para tener que abandonarla, ya que los Taboada habían invadido Tucumán. Ayudados por el cura José María del Campo, los caudillos santiagueños vencieron en Tacanitas a la vanguardia de Gutiérrez, especialmente gracias a que Manuel Taboada mató en duelo personal al coronel Lobo. Finalmente derrotaron a Gutiérrez en Los Laureles y lo expulsaron del país, en diciembre de 1853.

Curiosamente, esta guerra impidió la elección de electores de presidente en las provincias de Santiago y Tucumán. Desde entonces, Taboada se convirtió en el jefe del partido liberal (anteriormente unitario del norte de la Argentina. Extendieron sus alianzas a Salta y otras provincias, pero tuvieron menos éxito.

Su gobierno fundó varias escuelas y mejoró mucho el ejército provincial. Sus principales esfuerzos se concentraron en la frontera con los indios del Chaco, donde fundó fuertes y colonias militares, entre ellos las actuales ciudades de Añatuya y Suncho Corral. El fuerte del Bracho, que también era prisión en la época de Ibarra, siguió teniendo ese uso, a pesar de que logró difundir una efectiva propaganda que destacaba su supuesta transformación en una colonia modelo. El propio don Manuel acompañó varias de las expediciones de exploración al Chaco, sobre todo las orientadas a demostrar la navegabilidad del río Salado. Lo cual era simplemente absurdo, ya que los ríos en el desierto nunca son navegables, sobre todo porque se usan para riego; pero eso no se sabía entonces.

En 1856 hizo dictar una constitución provincial y en noviembre de 1857 dejó el gobierno en manos de Juan Francisco Borges, que fue simplemente un subordinado del caudillo. Estuvo a punto de apoyar a Buenos Aires en la guerra civil de 1859, pero la victoria nacional en la batalla de Cepeda lo evitó. Al año siguiente, los electores santiagueños votaron por la fórmula Mariano Fragueiro – Antonino Taboada, opuesta a la que triunfó de Santiago Derqui – Juan Esteban Pedernera.

A continuación fue electo gobernador Pedro Ramón Alcorta, otro miembro del mismo círculo, pero que intentó gobernar por sí mismo, sin depender de Taboada, quien le ordenó nombrarlo a él como su ministro. Como el gobernador se negó, dirigió una revolución por la que lo depuso tras una pequeña batalla. Alcorta se refugió en Tucumán y pidió ayuda al gobernador tucumano Salustiano Zavalía. Éste se trasladó a Santiago y consiguió que Taboada lo reconociera nuevamente como gobernador, pero a cambio de cambiarle los diputados, nombrar a don Antonino comandante de armas, y a don Manuel ministro de gobierno.

En esas condiciones, Alcorta pidió ayuda al gobernador de Catamarca, general Octaviano Navarro, que formó un poderoso ejército con tropas de su provincia, de Tucumán y de Salta, venció a Del Campo en Tucumán y ocupó la ciudad de Santiago. En ese momento llegó la noticia de la batalla de Pavón, en que habían triunfado los porteños. Navarro abandonó Santiago, y los Taboada derrotaron en El Ceibal a los federales de Gutiérrez.

Manuel Taboada organizó nuevas elecciones y asumió el gobierno en junio de 1862. Enseguida hizo elegir un gobierno liberal en Catamarca, y se puso al frente de las provincias del norte para apoyar la política del gobernador porteño, Bartolomé Mitre, que sería electo presidente con el apoyo de los gobiernos de todas las provincias. Gobiernos electos de la misma manera que los del norte, por la violencia de Taboada, de los porteños o de sus aliados.

Su segundo gobierno fue similar al primero, con la diferencia de que ahora tenía buenas relaciones con el gobierno central. En junio de 1864 dejó el gobierno a su hermanastro Absalón Ibarra, que lo nombró su ministro.

Participó en la guerra contra las últimas montoneras federales, luchando al mando de la infantería santiagueña en la batalla de Pozo de Vargas, contra el caudillo Felipe Varela. En diciembre de 1867 asumió nuevamente el gobierno provincial.

Apoyó la candidatura presidencial del candidato de Mitre, Rufino de Elizalde, que llevaba como candidato a vicepresidente al general Wenceslao Paunero. Los electores de Santiago y Corrientes fueron los únicos que votaron por esta fórmula, mientras la mayoría lo hizo por Domingo Faustino Sarmiento. Tuvo muchos roces con el nuevo presidente, que se vengó de los Taboada desviando el ferrocarril a Tucumán, para que no pasara por la capital santiagueña, sino por el límite con Catamarca.

Dejó el mando en diciembre de 1870, a su fiel seguidor Alejandro Montes. Pero, por segunda vez, fue “traicionado” por un gobernador que pretendió ser independiente. Como la vez anterior, Montes fue derrocado por una revolución en junio siguiente, y en su lugar asumió el mando Luis Frías, cuyo ministro era Absalón Ibarra.

Manuel Taboada murió en Santiago del Estero en septiembre de 1871. Cuatro años más tarde, su primo Ibarra y su hermano Antonino tuvieron que abandonar la provincia por una revolución armada desde la capital por el presidente Nicolás Avellaneda.