Año 1842

En el año muere en el exilio el patriota chileno  Bernardo O'Higgins, Garibladi fue vencido por Brown en Corrientes, hay record de venta de lana, los federales triunfan de la mano de Oribe en Arroyo Grande, el ex presidente Rivadavia deja su residencia en Rio de Janeiro y se muda a Cadiz

En América del Sur, guerra entre la Argentina y Uruguay, con intervención franco-inglesa. 

Desterrado y viudo, parte de Río de Janeiro don Bernardino Rivadavia, quien fija nueva residencia en Cádiz, España. Manuel de Sarratea es nombrado Ministro plenipotenciario ante el gobierno de Francia.

El nuevo peligro interior para Rosas se llama Corrientes. Ha conseguido alejar a sus más fuertes enemigos, pero aún queda ese reducto, por lo que ordena al general Oribe que baje del Norte. Primero bate al Gobernador de Santa Fe, Juan Pablo López que también se había rebelado contra el Restaurador en el combate de Colastiné.

De inmediato cruza el Paraná internándose en Entre Ríos. Ambos ejércitos se encuentran en el Arroyo Grande, venciendo una vez más los federales y Oribe mancha su victoria sacrificando a casi 500 prisioneros.

El 26 de junio, el legionario italiano José Garibaldi, al mando cinco naves con tropas uruguayas enemigas a Rosas, fuerza el paso de Martín García tratando de llevar recursos a Corrientes. 

A fines de 1841, el gobierno de Montevideo designó a Garibaldi como sustituto de Coe y al mando de la flota, y la misma libró el 16 de agosto de 1842 un combate naval en el río Paraná en una sección del río llamada Costa Brava, denominándose así el enfrentamiento el Combate de Costa Brava cerca de la localidad Esquina en la  Provincia de Corrientes siendo las naves comandadas por Garibaldi derrotadas por las fuerzas de Brown, y  luego  de sufrir fuertes pérdidas, Garibaldi escapó por tierra hasta el Uruguay.

Giuseppe Garibaldi

Antes de ser derrotado en Arroyo Grande. Rivera nombró a Giuseppe Garibaldi al frente de su flota naval. Pero las naves del italiano fueron derrotadas por el almirante Guillermo Brown. que apoya a Oribe. Garibaldi incendió sus naves para que no cayeran en manos de los resistas y desembarcó a tierra. poniendo así a salvo a la tripulación y las armas. 

Tuvo otra participación naval, al impedir que las naves de Brown ocuparan la Isla de Ratas, en la bahía de Montevideo, y de esta manera evitó que la flota rosista pudiera bloquear Montevideo.


El poder de Rosas se mantiene firme, y se suceden varios combates favorables para el caudillo de San Benito de Palermo. En Manantial, a la que ha llegado desde Coquimbo, Chile, al frente de una pequeña fuerza de emigrados argentinos procedentes de Chile, el General Angel V. Peñaloza (El Chacho), es derrotado por las fuerzas combinadas de San Juan y Tucumán al mando del general Nazario Benavidez. 

Muere en Lima el general Bernardo O'Higgins. En la ciudad, se funda el hospital Francés, el que es levantado en la calle México.

Este año, para extremar la vigilancia policial, Rosas resuelve que las escuelas pasen a depender de la policía de la Capital, la cual debe asegurarse "de la calidad federal de las personas que desempeñen el cargo de profesor", según reza el decreto respectivo. El país está pasando una dura prueba y al enfrentamiento de siempre, unitarios versus federales, se le agrega el de rosistas y antirrosistas. La confusión llega a tal punto que muchos federales denuncian el unitarismo del gobierno de Rosas.

El 24 de octubre falleció Bernardo O'Higgins estaba exiliado en Perú desde hace casi veinte años, , principal artífice junto a José de San Martin de la independencia de Chile. Siendo presidente del país, en 1823, su autoridad fue desconocida por el Ejército que lideraba el general Ramón Freire y, ante la posibilidad de que estallara una guerra civil, prefirió renunciar y marchar al exilio.

Bernardo O'Higgins

El patriota chileno recientemente fallecido fue uno de los pilares de la independencia de su país y prefirió dar un paso al costado antes que pelear con sus hermanos, tuvo un gran protagonismo en la batalla de Chacabuco, en 1817, que les permitió a los patriotas ocupar Santiago. En la ciudad fue nombrado director supremo y desde ese cargo dirigió una campaña contra los realistas en el sur del país. Cayó derrotado junto a San Martin en la batalla de Cancha Rayada pero se recuperó de inmediato con el triunfo en Maipti, en abril de 1818, que aseguré la independencia chilena.

Llevó adelante un gobierno progresista, siguiendo las tendencias del despotismo ilustrado. Pero sus opositores aprovecharon la delicada situación económica que atravesaba el país y la guerra contra los araucanos para socavar su poder. Fue en ese marco que se dio la desobediencia de Freire y su decisión de abandonar el poder y partir al exilio.

El frente antirrosista sigue tejiendo alianzas, aunque la fragilidad política de muchos de sus líderes debilita sus intenciones de derrocar al Restaurador. Un ejemplo de esto es el caso del correntino Pedro Ferré, quien en los últimos dos años bregó por aliarse con diferentes referentes del interior, pero finalmente terminó siendo destituido en su provincia por su adversario interno, el federal Pedro Cabral.

Dos años atrás, Ferré le declaró la guerra a Rosas y sus aliados, y nombró a Lavalle como jefe de las fuerzas correntinas. Lavalle invadió Entre Ríos, pero sin el consentimiento de Ferré siguió camino hacia Buenos Aires. Esto provocó la ira del correntino, ya que se quedó sin ejército en su provincia, situación que, a la vez, permitía el rearme del entrerriano Echagüe. En reemplazo de Lavalle, Ferré confió en José María Paz para la conformación de un nuevo ejército. Finalmente, Echagüe invadió Corrientes en la batalla de Caaguazú pero la pericia militar de Paz lo superó y cayó sin atenuantes.

El militar cordobés aprovechó la ocasión: invadió Entre Ríos y se hizo nombrar gobernador por la legislatura local. Esto disgustó a Ferré, ya que con el general Paz al frente, Entre Ríos no le pagará indemnizaciones a su provincia. A su vez, el correntino envió sus tropas a Montevideo, en apoyo a Rivera, que era asediado por Manuel Oribe. Ambos bandos se enfrentaron recientemente en la batalla de Arroyo Grande, donde el ejército correntino fue destruido. Fue el golpe de gracia para Ferré, que huyó hacia Paraguay, dejando el camino allanado para el federal Cabral. Ahora, Rosas sumó un aliado en Corrientes.

Manuelita Rosas

Manuelita Rosas tras el fallecimiento de su madre en 1838, comenzó a ejercer de hecho como una Primera Dama, acompañando a su padre en ceremonias protocolares y recibiendo a embajadores extranjeros y representantes de los gobiernos de las provincias argentinas. Durante los años en que su padre permaneció en el poder fue un símbolo del Partido Federal; a diferencia del rígido carácter de su padre, aportaba en las relaciones públicas de éste gestos de humanidad y de dulzura.

El 6 de diciembre en Arroyo Grande, sobre la margen derecha del río Uruguay, el ejército de Manuel Oribe compuesto de 8.500 hombres y bien armado derrota al jefe uruguayo Fructuoso Rivera, a continuación, Oribe marcha sobre Montevideo.

No obstante los serios problemas que rodean a Buenos Aires, sus habitantes no interrumpen sus costumbres. Las tertulias tienen lugar en lo de Senillosa, doña Paula Planchón, León Gallardo, Manuel Carranza, doña Flora Azcuénaga, Castex, Oromí, Santa Coloma y otros. El "cielito criollo con relación" está muy de moda, y las dueñas de casa ponen sumo cuidado en pedir a las niñas que lo digan "para agradar al general". También se baila en casa de Rosas.

Una pareja de minué que no tiene rival es la que forman Manuelita y el Ministro de Inglaterra, Mandeville. Si bien no hay días considerados "de recibo", se elige para fiestas los lunes, sábados y domingos. Se baila con piano, acompañándose con violín y flauta. De las músicas en boga sobresale "el montonero", al que también se denomina "el federal". En estas reuniones se obsequia con el mate de leche perfumado con canela o vainilla. Las muchachas, en los rincones, gustan del maní.

Las salas no están muy iluminadas, ya que la luz es pobrísima: velas de sebo, de molde, o esperma; lámparas o quinqués alimentados con aceite de mala calidad, por lo que el mal olor abunda.

Uno de los principales productos de exportación fue la lana, gracias al mejoramiento de las antiguas majadas que se mestizaron con la “merino” introducida hacia 1830, la “moruecos” hacia 1836 y “negretes” hacia 1843 orígenes de la rambouiller argentina. El Alambrado se incorporó hacia 1845. Rosas tenía instalados en sus galpones en la parte izquierda de los antiguos Portones de Palermo (cerca del lugar ocupado actualmente por la Sociedad Rural Argentina) los mejores ejemplares reproductores de raza llegados al país. 

Con el objetivo de instalar una Casa de Socorros con doce camas, la Sociedad Francesa Filantrópica y de Beneficencia decidió en su última asamblea solicitar autorización para alquilar un inmueble ubicado en la calle Independencia. Con esta iniciativa se busca dar respuesta a las falencias sanitarias que muestra la ciudad de Buenos Aires desde la época de Bernardino Rivadavia, quien creó la Academia Nacional de Medicina.

Por su parte, la Sociedad Francesa cuenta con una importante trayectoria por estas tierras. En sus inicios prestó auxilio a algunos compatriotas y repatrió a otros. Pero en la actualidad, su rol está centrado en la atención de enfermos en los hospitales de la ciudad.

Los ganaderos están atravesando un muy buen momento, sobre todo los que decidieron dedicarse a la cría de ganado lanar. Como se recordará, los pioneros sufrieron serios reveses a causa de la falta de experiencia en la cría de ovejas. que es bastante distinta a la del ganado vacuno. Con la importación de nuevas razas se mejoraron las manadas y, de paso, la calidad de su lana, un producto de creciente interés en el mercado europeo. Nadie habla de cifras, pero se sabe que los dividendos serán jugosos.

El pasado 29 de agosto se firmó la Paz de Nanking entre China y Gran Bretaña, que puso fin a la denominada "guerra del opio": el acuerdo celebrado incluye la cesión a manos inglesas de Hong Kong y agrega, como privilegios especiales, la apertura al comercio británico de cinco ciudades chinas.

Reina Pomare IV de Tahití.

En agosto de 1842, el almirante del Petit-Thouars vuelve de nuevo hacer escala a Tahití. Se alía entonces con jefes de clanes de Tahití hostiles a la reina Pomare y favorables a establecer un protectorado francés. Les hace firmar una solicitud de protectorado en ausencia de su reina, antes de obligar esta última a ratificar el Tratado de protectorat. Incluso antes que el Tratado no esté ratificado por Francia, se nombra a Jacques-Antoine Moerenhout como el Comisario real ante la reina Pomare. En el marco de este Tratado, Francia reconoce la soberanía del Estado Tahitiano. La reina es responsable de los asuntos interiores, mientras que Francia dirige las relaciones exteriores, y garantiza la defensa y el mantenimiento del orden.

Los vínculos comerciales entre Gran Bretaña y China se iniciaron hacia 1699, y fueran en un principio claramente desfavorables para los europeos, ya que la gran demanda británica de té, seda y porcelana se contraponía con el bajo interés que provocaban las mercaderías europeas en China. Esto provocaba una sangría constante de plata hacia la sociedad asiática, que los comerciantes consiguieron revertir al monopolizar el tráfico de opio, aprovechando la decisión del gobierno chino de recurrir a su importación, debido al llamativo crecimiento de su consumo durante todo el siglo XVIII.

Las ventas británicas de opio a China, importado de Turquía y la India, crecieran vertiginosamente, pasando de aproximadamente 15 toneladas en 1730 a 75 en 1773. En 1829, las autoridades chinas, preocupadas per el crecimiento exponencial de los consumidores -que algunas estimaciones ubican en alrededor de 150 millones de personas, de las cuales un 10 por ciento podían considerarse como adictos-, decidieron prohibir su venta y su consumo, ordenando destruir grandes cantidades disponibles para su consumo. Debido a que los mercaderes ingleses trataron de continuar con el trafico pese a la decisión oficial fueron expulsados del territorio chino.

guerra del opio

Las tropas chinas no pudieron hacer frente a los británicos, se rindieron ante ellos, y China tuvo que aceptar la rendición con la firma del Tratado de Nankín. El tratado se firmó el año de 1842 y estipulaba el fin de la Primera guerra del Opio. Con él, China cedía la isla de Hong Kong al Reino Unido y aceptaba la apertura de sus puertos al comercio internacional. El 1 de julio de 1997 Hong Kong fue devuelto a China (155 años después de la firma del tratado).

Ante el reclamo de los comerciantes extraditados, el Imperio Británico decidió enviar su pode-rosa flota para exigirla firma de un tratado comercial que permitiera continuar con el intercambio y la cesión de una isla, en la que pudieran establecerse sus comerciantes, con protección de sus propias fuerzas militares El 3 de noviembre de 1839, las fuerzas inglesas iniciaron la Guerra del Opio, con su ataque a la armada china en Hong Kong. Pese a la resistencia de las fuerzas chinas, la derrota resultó inevitable. Después de tres años de combate, se acaba de sellar un acuerdo que reconoce importantes concesiones para el comercio inglés. Al día de hoy, otras potencias occidentales, como los Estados Unidos, Francia y Portugal, se aprestan a exigir un trato comercial similar de parte de las autoridades chinas, gravemente debilitadas debido a la resolución desfavorable del conflicto bélico.

Para poner un fin definitivo a la guerra boliviano-peruana, ambos países firmaron el pasado 7 de junio el Tratado de Puno, en el que los bolivianos se comprometen a retirarse del territorio. Esta ciudad ha sufrido como pocas las incidencias de esta guerra. Sus habitantes quedaron indefensos ante los desmanes de los bolivianos, que se extendieron hasta Tacna y Moquegua.

A pesar del triunfo militar, el gobierno boliviano decidió no tomar ninguna ventaja territorial, lo que fue ratificado también en el Tratado de Puno, ante la decisión de Perú de renunciar al pago de deudas de guerra e indemnizaciones.

Para que Bolivia lograra una supremacía sobre Perú fue clave la alianza que articularon dos viejos enemigos, como José Miguel de Velasco y José Ballivián, quienes desde la derrota de Yungay —que marcó el fin de la confederación boliviana-peruana—se disputaban el control del gobierno de Bolivia. Velasco tomó el poder tras aquel suceso, pero permanentemente debió sortear las conspiraciones de Ballivián desde el exilio. Hasta que finalmente Velasco decidió llamar a Ballivián para que organice la defensa contra el asedio peruano y le cedió la presidencia del país en 1841. Unido el frente interno, Bolivia avanzó contra el asedio peruano y salió triunfante.

Espartero

El general Espartero fue elegido el 8 de marzo de 1841 regente único del Reino por 169 votos de las Cortes Generales contra 103 votos que obtuvo Agustín Argüelles. La fortaleza del general le permitió alcanzar la Regencia no sin antes haberse enemistado con una parte significativa del Partido Progresista que veía en el general un autoritarismo latente, teniendo que haber utilizado incluso parte de los votos moderados para alcanzar la regencia única.

Su modo de gobernar personalista y militarista provocó la enemistad con muchos de sus partidarios. Esta situación de tensión interna entre los progresistas fue aprovechada por los moderados con el levantamiento de O'Donnell en 1841, que se saldó con el fusilamiento de algunos destacados y apreciados miembros del ejército, como Diego de León. Con posterioridad, el alzamiento de Barcelona en noviembre de 1842, provocado por la crisis del sector algodonero, fue reprimido con dureza por el regente al bombardear la ciudad el capitán general Juan Van Halen el 3 de diciembre con cuantiosas víctimas. De Espartero es la famosa frase «A Barcelona hay que bombardearla al menos una vez cada cincuenta años», siendo el preludio del fin de su regencia. El general Prim se sublevó en Barcelona, y lo siguieron, entre otras ciudades, Granada y la propia Madrid.

Francia invade Tahití con su afán de convertirse en el imperio marítimo más importante después del británico. Francia está comenzando a expandir su dominio ultramarino en el Pacifico, en las islas de Tahití y Marquesas. Luego de que los misioneros franceses fueran expulsados de las islas por la reina nativa Pomare IV, el gobierno francés envió una fragata exigiendo disculpas y una explicación. La soberana los conformó. Pero en secreto pidió protección a los británicos. Como estos no querían entrar en un conflicto armado con Francia por unas tierras tan lejanas, al almirante Du Petit Thouars le fue fácil tomarlas islas en nombre de Francia cuando llegó a Pappeete.

Durante este año estallo una oleada de huelgas obreras encabezadas por el movimiento carlista. que viene reclamando desde hace años no sólo reivindicaciones gremiales sino una reforma del sistema político para que éste sea más democrático. La novedad es que en estas huelgas se han plegado sindicatos que hasta el momento hablan sido reticentes a las demandas carlistas, por considerarlas radicalizadas.


El jefe de Estado. que era considerado progresista, empañó su imagen con medidas librecambistas y una brutal represión a trabajadores.

Las reformas liberales que cene llevando adelante el general Baldomero Espartero desde hace dos años. cuando asumió la jefatura del Estado en España. tienen también sus contrastes. Estos quedaron en evidencia con la brutal represión que ordenó en la ciudad de Barcelona ante las movilizaciones populares que allí se realizaron. Las manifestaciones se originaron en protesta al tratado comercial que Espartero firmó con Gran Bretaña, que afectaba principalmente a la industria textil catalana. Tanto los patrones agrupados en la Junta Popular como los obreros nucleados en la Asociación de Trabajadores salieron a la calle a repudiar la política libre cambista oficial. La respuesta del gobierno de Espartero fue una brutal represión que incluyó el bombardeado la ciudad.

Con estas acciones, Espartero empaña su gestión progresista, avalada por medidas como la nacionalización de los bienes de la Iglesia y de impuestos que impone esta institución, como el diezmo.

El exilio en Chile no detiene al inquieto Domingo F. Sarmiento. El 14 de junio último fundó la primera Escuela Normal de Maestros de América latina, a instancias de don Manuel Montt, quien además de ser su amigo se ha convertido en su protector político.

Sarmiento está radicado desde hace dos años en Chile, acusado de conspirar contra el actual gobernador de San Juan, Nazario Benavídez, y salvar milagrosamente su vida. Es la segunda vez que se exilia en el país trasandino. La anterior fue entre 1831 y 1836, tras el triunfo de Facundo Quiroga en su provincia. Durante ese lapso trabajó como mayordomo en las minas de Copiapó, maestro de escuela en Putaendo y dependiente de tienda en Valparaíso.  Por problemas de salud volvió a San Juan, donde fundó a los pocos meses una sociedad dramática y unos años después la Sociedad Literaria, junto con varios jóvenes ilustrados. También fundó un colegio de mujeres y el periódico El Zonda . En su exilio chileno ya fundó una escuela para formar maestros. Manuel Montt se convirtió en su amigo y protector político.